Presbiacusia: la pérdida de audición por edad y su solución
hace 1 mes · Actualizado hace 57 minutos

✔ Contenido revisado por Pablo Muelas Díaz, óptico-optometrista (col. nº 19.235) y audioprotesista. Última revisión: julio de 2026.
La presbiacusia es la pérdida de audición asociada a la edad. Es la causa más frecuente de hipoacusia en adultos y aparece de forma tan gradual que muchas personas tardan años en darse cuenta. Te explico cómo reconocerla y qué hacer.
Qué es y por qué aparece
Con los años, las células ciliadas del oído interno (la cóclea) se desgastan y no se regeneran. El resultado es una pérdida progresiva, permanente y normalmente en ambos oídos, que afecta primero a los sonidos agudos.
Factores que la aceleran: predisposición genética, exposición al ruido a lo largo de la vida, tabaco, hipertensión, diabetes y algunos medicamentos.
Síntomas: cómo reconocerla
- Oyes pero no entiendes, sobre todo en sitios con ruido o en grupos.
- Te cuesta seguir conversaciones con voces agudas (mujeres, niños).
- Subes el volumen de la tele más que los demás.
- Pides que te repitan con frecuencia.
- Notas acúfenos (pitidos) en ocasiones.
Al ser tan gradual, muchas veces lo notan antes los familiares que la propia persona.
Cómo se diagnostica
Con una audiometría: una prueba rápida e indolora que mide qué frecuencias y a qué intensidad oyes. El resultado (audiograma) muestra el típico patrón «en caída» hacia los agudos de la presbiacusia y determina el grado de pérdida.
Solución: por qué los audífonos
La presbiacusia no se cura ni con pastillas ni con operación: las células dañadas no se recuperan. La solución eficaz son los audífonos, que amplifican de forma selectiva las frecuencias que has perdido (sobre todo agudos), devolviéndote claridad en el habla.
Cuanto antes se tratan, mejor: el cerebro se readapta más fácilmente y se evita el aislamiento y el mayor esfuerzo cognitivo asociado a oír mal (ver audífonos y deterioro cognitivo).
Cómo se evalúa (más allá de la audiometría)
El diagnóstico completo no se queda en una audiometría tonal. Un estudio audiológico de presbiacusia suele combinar varias pruebas:
- Otoscopia: revisión visual del conducto y el tímpano para descartar tapones de cera u otras causas.
- Timpanometría: comprueba el funcionamiento del oído medio (tímpano y cadena de huesecillos), que con la edad pierde elasticidad.
- Audiometría tonal liminar: mide los umbrales mínimos que oyes por vía aérea y ósea.
- Audiometría verbal: evalúa cuánto entiendes el habla, no solo cuánto oyes — clave en la presbiacusia, donde el problema es «oigo pero no entiendo».
- Umbral de inconfort: define a partir de qué volumen el sonido te resulta molesto, para ajustar bien el audífono.
La presbiacusia tiene un origen multifactorial: además de la edad influyen la exposición al ruido, la genética, la dieta, la actividad física y algunos medicamentos otóxicos. Cuanto más completa sea la valoración, mejor será la adaptación del audífono.
Preguntas frecuentes
¿La presbiacusia va a más?
Sí, es progresiva. Por eso conviene revisiones periódicas y ajustar el audífono con el tiempo.
¿A qué edad empieza?
Suele notarse a partir de los 60, aunque puede empezar antes según la exposición al ruido y otros factores.
¿Necesito uno o dos audífonos?
Como casi siempre afecta a los dos oídos, lo habitual es adaptar los dos para oír con equilibrio y localizar de dónde vienen los sonidos.
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Óptico-optometrista colegiado nº 19.235 y Máster en Audiología por la UCAM, en Óptica y Audiología Pollentia. Toda la información de esta web está contrastada por un profesional de la audición. Más sobre nosotros.
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