Moldes Auditivos para los Oídos

Moldes Auditivos

Los moldes auditivos se deben de realizar después de explicar todo el procedimiento que vamos a llevar acabo.

A ser posible, utilizando palabras entendibles para la persona que tenemos enfrente.

Es aconsejable explicarlo despacio y dejar claro que probablemente tengamos que realizar varios moldes auditivos.

Moldes auditivos: Primero explorar el oído

Tenemos que fijarnos en el pabellón así como utilizar el otoscopio para evaluar el CAE y el tímpano.  El pabellón lo debemos de desplazar hacia arriba y hacia atrás.

Nos podemos encontrar con:

  • Malformaciones diversas en el pabellón.
  • Traumatismos, queratomas…
  • Atresia o estenosis del CAE, parcial o total.
  • Cerumen (Seca o húmeda)
  • Tapón epidérmico.
  • Alteraciones en la forma del CAE.
  • Zonas deformadas por cirugía.
  • Cuerpos extraños.
  • Tímpano abombado o hundido.
  • Arrugas, crecimiento piloso, piel muy fina…

Introducir el tapón en el CAE

Después de introducirlo hasta la segunda curvatura mediante la linterna de exploración.

Tenemos que observarlo con el otoscopio para asegurarnos de que no ha quedado ningún espacio y ha conseguido cerrar completamente el CAE.

Se debe de elegir el otoblock con el tamaño óptimo.

Mezclar el material de impresión para realizar los moldes auditivos:

Se unen una cucharada del catalizador con otra de la sustancia base en una proporción mitad y mitad.

Se amasa como si fuera plastilina hasta que se convierta en una masa fácil de moldear y homogénea.

impresion para el oido
Realización de los moldes auditivos.

No se puede tardar más de 4 minutos ya que si no, se pone dura.

Jeringa de émbolo:

Se mete la pasta de impresión en la jeringa despacio y con sumo cuidado para no dejar huecos vacíos en su interior. Y se rellena totalmente.

Con la mano izquierda se sujeta el hilo del otoblock y con la derecha se aprieta a la jeringuilla para rellenar el CAE.

Cuando esté rebosante, sin tocar el pabellón se desplaza la jeringa despacio y en contacto con la pasta para rellenar las estructuras externas del pabellón: Hélix, concha y trago.

Hay que hacerlo cuidadosamente, controlando la fuerza con la que el material ingresa al conducto, y a la vez con la rapidez necesaria para evitar que se seque antes de introducirlo, malogrando los resultados.

También interesa ver la posición de la mandíbula en el momento de la introducción y fraguado del material.

Lo usual es la posición de reposo, pidiéndole al paciente que no hable ni mueva la boca durante la toma.

Retirar la impresión:

Lo primero es confirmar que el producto se ha endurecido y para eso pasamos la uña para comprobar si deja marca.

A continuación,  se separa la concha y el hélix. Se hará de manera suave, haciendo entrar aire para romper el sello y girando la impresión para que ésta salga con naturalidad.

Nunca hay que forzar la salida si se nota resistencia. Puede ser útil traccionar levemente el pabellón para ayudar al deslizamiento.

Lo recomendable es estirar el pabellón hacia arriba y atrás con una mano.

Mientras que con la otra sujetamos la impresión y la giramos en sentido horario.

También ayuda que el paciente cierre y abra la boca para facilitar la extracción.

Volver a controlar el CAE:

Debemos de comprobar mediante el otoscopio el estado del CAE. No debe de quedar ningún resto de pasta o del otoblock.

Si fuera afirmativo, tendríamos que contactar con el otorrino para que le realizara una limpieza profunda.

Tampoco debe de existir ninguna lesión o irritación.

Simplemente en algunos casos cuando realizamos los moldes auditivos podemos observar un pequeño enrojecimiento que desaparecerá al poco tiempo.

Comprobar la impresión extraída:

Es obligación del profesional enviar la mejor impresión posible al laboratorio, aunque esto implique realizar más de una toma.

Es preferible esto a tener que entregar unos moldes auditivos con calce defectuoso y vernos obligados a rehacerlo.

En la impresión se debe de observar:

  • La concha y la fosa del hélix.
  • Una longitud hasta la segunda curvatura del CAE.
  • El trago.
  • No deben de existir grietas.
  • Los bordes que limitan la concha tienen que estar definidos.

Envío al laboratorio para terminar los moldes auditivos.

Se colocan los datos del paciente, especificando tipo de molde, material, etc.

Es útil también especificar si hay alguna situación clínica de importancia para el técnico (malformaciones, conductos demasiado sinuosos o con operaciones, etc.). Es preferible que la información redunde.

Si queremos que algunas zonas de los moldes auditivos sean tapadas o mejoradas en el laboratorio, las podemos señalar con un rotulador.

Y es preferible enviarlo en una bolsa hermética, dentro de una caja para enviar los golpes.

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