Audífonos para sordos

Acúfeno: Síntomas y tratamiento

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Acúfeno es un síntoma usual. La mayor parte de las personas que los perciben son capaces de amoldarse a ellos, mas al dos por ciento de la población les afecta alterando su calidad de vida.

El acúfeno tiene síntomas subjetivos, en los que estructuras centrales subcorticales, como el sistema límbico (encargado de las conmuevas y del aprendizaje), pueden jugar un papel negativo, bloqueando la vía auditiva, impidiendo la adaptación fisiológica al acúfeno causando molestia.

Desde un punto de vista fisiopatológico, el acúfeno está causado por la actividad espontánea del sistema auditivo derivada de un estado anormal de activación o de inhibición del mismo.

Las percepciones auditivas que tienen una fuente sonora objetivable como son las malformaciones vasculares, quemodectomas, mioclonus de paladar o tímpano, se denominan somatosonidos y en la práctica clínica se han de tener presentes cuando se aborda el diagnóstico de un acúfeno.

Razones del Acúfeno:

En los pacientes perjudicados por acúfeno, el sistema límbico puede activarse inadecuadamente, provocando en sus conexiones con el sistema inquieto autónomo, una contestación cíclica de hipervigilancia y también acreciento del distres sensible.

Esta contestación puede producir y/o influir significativamente en su percepción, potenciándola cara el córtex cargada de un significado de determinada amenaza.

Por una parte de los pacientes son percibidos como estímulos perjudiciales que producen sufrimiento y repercuten en la vida diaria generando ansiedad, depresión y otras dificultades somáticas.

El médico al efectuar el diagnostico psicosomático de estos pacientes debe situar el acúfeno en el contexto más alcanzable a un tratamiento total y eficiente.

Para lograrlo es necesario un estudio multidisciplinar.

Desde ORL se efectúa una investigación concreto del acúfeno y desde Medicina de Familia se determinan los factores bio-psico-sociales que contribuyen a la producción de este síntoma y/o a su persistencia.

Etiología:

El acúfeno no es una enfermedad, sino un síntoma con múltiples causas posibles.

Las más frecuentes son los procesos otológicos: traumatismos acústicos crónicos o agudos, enfermedad de Ménière, presbiacusia, otosclerosis, otitis, sordera súbita o schwanoma vestibular.

Hay que considerar también enfermedades neurológicas (enfermedades desmielinizantes, traumatismo cervical o craneal, migraña, epilepsia), infecciosas (sífilis, meningitis, tuberculosis), endocrinológicas (diabetes, hipo e hipertiroidismo), autoinmunes, arteriosclerosis y toma de fármacos ototóxicos.

Los somatosonidos pulsátiles aparecen en malformaciones vasculares como las fístulas arterio-venosas o en los quemodectomas timpánicos o yugulares, aunque en ocasiones pueden ser un síntoma de soplos arteriales o venosos no patológicos.

Cuando no son sincrónicos con el latido cardiaco suelen ser debidos a espasmos de la musculatura timpánica o palatina.

Anamnesis y exploración

La historia y exploración básica de un paciente con acúfeno persiguen los siguientes objetivos:

1) Detectar o sospechar una enfermedad causal tratable o potencialmente grave.

2) Evaluar la repercusión en la vida diaria (y en el sueño) del paciente.

3) Elaborar un plan individual de diagnóstico y tratamiento.

Mediante la anamnesis, hemos de caracterizar el acúfeno: su patrón temporal (tiempo de evolución, periodos asintomáticos, inicio súbito o progresivo), localización (uni o bila- teral), intensidad subjetiva, aproximación a la frecuencia, y su carácter pulsátil o no.

Necesitamos precisar si hay síntomas acompañantes auditivos o vestibulares.

La hipoacusia (presente en un 50 a 85%), su tipo y modo de presentación son de especial utilidad diagnóstica.

También es muy orientativo conocer si existe plenitud ótica, vértigo, hiperacusia, otorrea, otalgia u otros síntomas otológicos.

Se deben investigar los antecedentes personales del paciente, dado que un acúfeno puede ser un síntoma de enfermedades generales, como se ha comentado.

Además, están relacionadas con la aparición del acúfeno la exposición a fármacos o sustancias ototóxicas, cirugía otológica previa y antecedentes infecciosos (tuberculosis, sífilis parotiditis…), entre otros.

Finalmente, se debe preguntar sobre antecedentes familiares de hipoacusias genéticas no sindrómicas.

Con los datos obtenidos en la historia clínica, podremos ser capaces de reducir las posibilidades diagnósticas y decidir qué prueba adicional tendrá más utilidad.

Los valores predictivos de cualquier prueba diagnóstica dependen de la «probabilidad pre-prueba».

La sospecha diagnóstica fundada en la historia clínica selecciona los pacientes con más probabilidades de padecer la enfermedad considerada y hace aumentar el rendimiento diagnóstico un test pedido apropiadamente.

Esto es especialmente importante al valorar a un paciente con acúfenos.

No hay apenas información basada en «evidencias» para fundamentar qué pruebas diagnósticas tienen mayor utilidad.

Solo la otoscopia y la audiometría tonal, pruebas muy accesibles y de bajo coste, se deben realizar a todos los pacientes.

Así pues, un paciente joven con acúfeno e hipoacusia neurosensorial unilaterales necesitará una prueba de imagen ante la sospecha de schwanoma del VIII par.

Por otro lado, una persona mayor con acúfeno e hipoacusia bilaterales probablemente padezca una presbiacusia, y no necesitaría más que la exploración audiológica.

La historia clínica debe evaluar la repercusión del acúfeno en la vida del paciente.

Debemos conocer cómo le afecta para las actividades cotidianas, la capacidad de concentración y el sueño.

Los cambios en la forma de vida inducidos por el acúfeno nos informan sobre su gravedad.

También indagaremos sobre los prejuicios y temores infundados, pues su desactivación será parte del plan de tratamiento (y en ocasiones el único tratamiento).

En resumen, la historia clínica bien realizada nos indica qué prueba diagnóstica es de utilidad en cada caso y qué plan de tratamiento necesita el paciente, bien sea una adecuada información sobre su padecimiento, un tratamiento especifico de la causa del acúfeno o bien la asistencia en unidades especializadas en este síntoma.

Tratamiento actual del acúfeno:

El tratamiento psicosomático ha de ser integral.

Desde ORL se ofrece el tratamiento que en nuestros días tiene una tasa de éxitos más elevada, (ochenta-ochenta y cuatro por ciento ): el TRT (Tinnitus Retraining Therapy) y desde Medicina de Familia se facilita significativamente el éxito de este tratamiento efectuando un abordaje de estos pacientes, teniendo presente la unidad psicosomática de la persona, siguiendo un tratamiento conjuntado con psicofármacos y psicoterapia.

El éxito del tratamiento se logra cuando el paciente es capaz de efectuar conductas adaptativas, al admitir y entender que el sufrimiento producido por el acúfeno tiene una relación psicofisiológica.

Solución para el acúfeno:

El sistema zen de widex consiste en un programa que genera una música por notas generadas utilizando un sistema matemático fractal.

Estas notas nunca llegan a repetirse por lo que la música nunca llega a ser una melodía machacona que se introduce en nuestra cabeza.

Ciertamente los sonidos son relajantes.

Existen varias modalidades de sonidos que se pueden programar en el audífono por el mismo paciente, buscando aquella melodía que le cause mayor confort y relajación.

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Tratamiento de acúfeno.

El paciente puede activar el sistema zen para ayudar a distraerse del molesto acúfeno.

Cuando necesita desactivarlo, para prestar mayor atención a una conversación, lo puede hacer.

Aunque el sistema de notas Zen de Widex puede estar activo incluso en conversaciones, produciendo una relajante melodía que ayuda a disminuir el estres tan perjudicial para los acúfenos.

El audioprotesista puede asimismo combinar el sonido zen con ruido de banda ancha para enmascarar el acúfeno si lo estima conveniente.

El ritmo de la música zen también puede ser generado por el paciente.

He probado a escuchar estos sonidos y ciertamente son similares a una música oriental pausada y relajante.

La música puede ayudar a relajar y con este sistema de música Zen, Widex contribuye con una nueva herramienta al tratamiento del molesto acúfeno.

El sistema Zen se puede encontrar en el audífono Widex de gama alta, el MIND440.

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